martes, 22 de septiembre de 2015

Hermandad La Borriquita

Primitiva, Archicofradía Pontificia y Real Hermandad de Nazarenos de la Sagrada Entrada a Jerusalén, Santísimo Cristo del Amor, Nuestra Señora del Socorro y Santiago Apóstol


Sede Canónica: Iglesia Colegial El Divino Salvador (Plaza de El Salvador)

Pasos: 3

Hermanos: 4226

Nazarenos:

Túnica: Túnicas y Antifaz blancos con cinturón de espartos.

Iconografía: Representa la Sagrada Entrada de Jesús en el Pueblo de Jerusalén.

Música: A la Cruz de Guía le acompaña la Banda de Cornetas y Tambores Sagrada Columna y Azotes (Las Cigarreras) y tras el paso de misterio la Banda de Cornetas y Tambores Nuestra Señora del Sol.


Pasos: De autor anónimo, atribuido tradicionalmente a la escuela de Pedro Roldán ( S. XVII) por sus características. Es una imagen de candelero. Se nos presenta en postura sedente, montado en asno con actitud de bendecir con la mano derecha, mientras que con la izquierda sostiene las riendas del asno. Fue restaurada en 1805 por Juan de Astorga. En el año 1990 fue nuevamente restaurada y consolidada por D. José Rodríguez Rivero-Carrera.
San Pedro y Santiago: Los dos apóstoles son de autoría desconocida, atribuidos al igual que el Señor a la escuela roldanesca, aunque Santiago tiene visos de ser más arcaico. Son también tallas de candelero.
San Juan Evangelista: Obra ejecutada en 1935 por Antonio Castillo Lastrucci.
Zaqueo: Talla anónima del siglo XVII.
Hebreos grandes: Tallas realizadas entre 1976-1978 por el escultor Juan Abascal.
Hebreos chicos: Son dos niños que talló Juan de Astorga en 1805.


Imágenes Misterio:



Hermanamiento: Ninguno.


Historia: Siglo XVI en Capilla del hospital del gremio de medidores de la alhóndiga en la collación de San Román. Entre los hospitales conocidos de la época que podrían ser el de este gremio estaban el de San Román y el de Ánimas del Purgatorio. Al suprimirse el hospital de los medidores de la alhóndiga pasa a la Capilla de San Cosme y San Damián cerca de la Iglesia de San Román.

En 1602 es derruida la Capilla de San Cosme y San Damián por las obras de la construcción de la nueva Iglesia de Nuestra Señora de la Consolación por los PP. Terceros, residiendo temporalmente en la Iglesia de San Román.

En 1602 ya se encuentra en la nueva Iglesia conventual de Nuestra Señora de Consolación de los PP. Terceros.

En la Iglesia conventual de Nuestra Señora de Consolación, el 23 de Marzo de 1618, fusión de las dos Corporaciones en una sola, Sagrada Entrada en Jerusalén, Amor de Jesucristo, Madre de Dios del Socorro y Gran Patrón Santiago. 

El día 13 de Abril de 1810 traslado a la parroquia del Arcángel San Miguel.

Breve espacio de tiempo en la Iglesia Parroquial de San Vicente a finales de 1868 y principios de 1869.

En fecha próxima al 7 de Marzo de 1869 traslado a la Iglesia de Nuestra Señora de Consolación del extinguido convento de los P.P. Terceros.

El día 11 de Marzo de 1870 traslado a la iglesia del Dulce Nombre de Jesús que había pertenecido al convento de las Religiosas Agustinas Calzadas. El 1 de Abril de 1900, Domingo de Ramos, vuelve a realizar Estación de Penitencia desde la capilla de San Gregorio por las reducidas dimensiones de la puerta de su Capilla, realizaría las salidas desde San Gregorio hasta la Semana Santa del año 1905.

En el mes de Enero de 1906 ya está en la Parroquia de San Pedro.

Desde el mes de Enero de 1915 en Iglesia de Santa Catalina.

El día 7 de Octubre de 1922 se establece en Iglesia Parroquial del Salvador. 
En 1929, durante unos meses, con motivo de la Exposición Universal, se trasladan los Titulares a la cercana Iglesia de San Isidoro 

En el año de 2003 la Hermandad se trasladaría a la Iglesia de la Anunciación para realizar desde allí su Estación de Penitencia a la SIC debido al mal estado de conservación de la Parroquia. A su vuelta, los Titulares recibirían Culto en la Capilla Sacramental de la Parroquia del Salvador, hasta que finalmente se trasladaría en verano de ese año, de nuevo, a la Iglesia de la Anunciación mientras finalizaban las obras de restauración de su sede canónica.

A principios del año 2008 vuelta la restaurada Parroquia convertida en Iglesia Colegial de El Divino Salvador.

Antes de la unión de ambas hermandades, presumimos que la de la Sagrada Entrada en Jerusalén, en virtud del glorioso pasaje de la Pasión que rememoraba, debía ser hermandad de luz y no de disciplina y que la Hermandad del Amor de Cristo, a raíz del documento de un convenio que se firmó en 1603 entre esta Hermandad y los Religiosos Terceros descubierto en 1930 por D. Celestino López Martínez en el que se especifica que" la iglesia estará desembarazada sin que asista otra cofradía de sangre", debía tener carácter de disciplina. Esto se refrenda si leemos un inventario de los bienes de la Hermandad hecho en el año de 1623 en el que se citan "cincuenta túnicas de angeo de lienzo crudo", que eran utilizadas por los disciplinantes.

Es en 1803 cuando se regula definitivamente el cortejo penitencial y se crea el llamado "cuerpo de Señores nazarenos", surgido a raíz de la supresión de los sangrientos disciplinantes por el rey Carlos III. Cabe reseñar que nuestra actual Cruz de Guía se estrenó en 1803.

Más adelante, en 1808, se especifica que en el escudo que los nazarenos portarían en sus túnicas aparecería la espada de Santiago rodeada de una orla azul. Los nazarenos iban integrados en el cortejo penitencial, como hoy día, en tramos, a cuyo cargo se encontraban los llamados "nazarenos de canastillas". Sin embargo, no todos los participantes en la estación eran "Señores nazarenos" pues en esa época también figuraban autoridades civiles y eclesiásticas con hábitos y uniformes de gala, así como hermanos en traje de calle. Corrobora este hecho la aparición después del Cabildo General donde se aprueba la salida de la cofradía, de Cabildos de Señores nazarenos, donde se hace el recuento de los"que están prontos en la estación".




Hermandad Jesús Despojado

Humilde y Fervorosa Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús Despojado de sus Vestiduras, María Santísima de los Dolores y Misericordia, Mayor Dolor de Nuestra Señora, San Juan Evangelista, San Bartolomé Apóstol y San Antonio María Claret



Sede Canónica: Capilla de Nuestra Señora Mayor Dolor (Plaza Molviedro)

Pasos: 2

Hermanos:

Nazarenos: 400

Túnica: Túnica de color crema, antifaz y capa negros y cíngulo morado.

Iconografía: Representa el momento en que despoja a Jesús de sus vestiduras antes de ser crucificado.
La imagen de María Santísima de los Dolores y Misericordia representa el momento en que la Virgen, acompañada de san Juan y ajena aún a la condena de su Hijo escucha en la llamada Sacra Conversación la noticia que le comunica el apóstol sobre la situación de Jesús y ambos se dirigen a la calle de la Amargura para contemplar el paso de Jesús cargado con la Cruz camino del Gólgota.


Música: La Banda Nuestro Padre Jesús Cautivo en la Cruz de Guía, la Agrupación Musical Nuestra Señora de los Reyes tras el Misterio y la Sinfónica del Liceo Municipal de Moguer tras el palio.


Pasos: La imagen fue tallada por Antonio Perea Sánchez en 1939 en un taller que se le habilitó al efecto en la cárcel provincial en la que cumplía condena por una acusación de ayudar a los obreros que resistieron en las barricadas del barrio a la ocupación por las tropas franquistas de la ciudad. En el boceto en pasta de madera del Cristo se aprecia una gran influencia del tema del Greco.
La talla del Señor fue primitivamente de candelero, tallando el escultor la cabeza, parte del tronco hasta la altura del pecho, brazos (el derecho era articulado a la altura del codo y del hombro y el izquierdo sólo en el codo), manos, piernas hasta poco más por encima de las rodillas y pies. Perea donó la imagen del Cristo a la Hermandad de la cual era hermano siendo bendecida el 2 de abril de 1939, Domingo de Ramos, por el entonces párroco de San Marcos don Ismael Delgado por delegación del Vicario del arzobispado, tal como reseñó la prensa del momento. Actualmente es una talla de madera policromada que mide 1,78 metros. En la cabeza lleva potencias sin corona de espinas aunque algún año ha salido con ella.
La imagen ha sufrido importantes modificaciones siendo la más completa la del año 1974 en el cual el imaginero Antonio Eslava Rubio modifica la imagen realizando un nuevo cuerpo para el Cristo (antes era de candelero) y lo policroma de nuevo de manera que en la actualidad de la talla original de Perea sólo conserva la cabeza y parte del torso.


El paso es de estilo neobarroco, posee cartelas en las esquinas, laterales, frontal y trasera, doradas. La cartela del frontal lleva el escudo de la hermandad, la trasera el escudo de Sevilla, la lateral izquierda escudo cardenalicio y la lateral derecha escudo papal.
Los santos que figuran en las esquinas representan a los titulares de las iglesias en las que ha estado la Cofradía. Se trata de San Marcos, San Julián, San Bartolomé que aparece con el demonio encadenado a los píes y el cuchillo propio de su iconografía y San Antonio María Claret, figurando este último por haber pertenecido la capilla actual de Molviedro a la Congregación claretiana.
Por otro lado, los santos que aparecen en las cuatro capillas de los respiraderos son: Santiago (frontal), San Gil (trasera), San Judas Tadeo (lateral izquierdo) y San Juan de Dios (lateral derecho).
El paso se ilumina con seis candelabros de guardabrisa siendo de ocho brazos los de las esquinas y de siete los centrales. Además lleva doce candeleros distribuidos a lo largo de la parihuela (cuatro en cada costero y dos en la delantera y trasera). El llamador del paso es una Cruz arbórea sostenida por ángeles y costaleros apareciendo una cartela donde figura el escudo de la hermandad.
En 2012 el paso estrenó el dorado de su crestería y canastilla.

La imagen de la Virgen fue realizada por el escultor Antonio Eslava Rubio en 1962 como encargo a título particular del cofrade don Antonio Fernández Rodríguez. Se entregó el 20 de julio de ese año y fue bendecida el 2 de septiembre actuando de padrinos don Antonio Fernández y su madre doña María Dolores Rodríguez Quintero pasando a recibir culto en el altar que Jesús Despojado tenía en la parroquia de San Julián. La imagen de la Virgen mide 1,65 metros y está realizada en madera de caoba.

Las bambalinas interiores son de terciopelo azul oscuro, bordadas en hilo metálico dorado y fueron adquiridas, al igual que el techo, a la Hermandad de la Carretería fechándose en 1886. Son una obra realmente excepcional del bordado decimonónico que fueron restauradas en la década de los años setenta del pasado siglo y en 2007. Los bordados que llevan las bambalinas interiores del palio están diseñados a partir de elementos geométricos, mixtilíneos principalmente, con añadidos de elementos florales de pequeño tamaño guardando una gran simetría. El techo del palio mezcla elementos decorativos geométricos mixtilíneos y florales destacando cuatro círculos en los extremos con decoración floral y la gloria, que aparece en el centro consistiendo en este caso en un escudo oval con una Cruz arbórea cargada con Corona de espinas sobre un montículo. Rodean al escudo dos ramas que se cruzan en punta y por fuera del escudo aparecen tres cabezas aladas de ángeles, una a la diestra, otra a la siniestra y la tercera arriba a modo de timbre. Debido al paso del tiempo y al mal estado del palio se acordó proceder a la restauración del palio y además a la terminación del mismo, de manera que se bordarán unas bambalinas exteriores y las actuales pasarán al interior. El conjunto, restaurado y nuevo, se estrenó el Domingo de Ramos de 2007. En 2012, el mismo bordador realizó el manto bordado de salida, sobre terciopelo azul marino, de sabor decimonónico.
Los respiraderos pertenecieron a la Hermandad del Amor, del paso de la Virgen del Socorro, fechándose en 1930. Los respiraderos frontal y trasero están formados por un amplio rectángulo dentro del cual se insertan tres recuadros con decoración de tipo vegetal, abundando las piñas. Los respiraderos laterales siguen el mismo esquema pero con cinco recuadros decorados basándose en piñas, racimos de uva y hojarasca. En los extremos de los respiraderos laterales aparecen los tres Arcángeles con su símbolo iconográfico correspondiente (San Rafael, San Gabriel, San Miguel) y el Santo Ángel de la Guarda. Por encima y por debajo de estas figuras está cincelada la Cruz de San Juan, que forma parte de la heráldica de la Cofradía del Amor. Los varales, cuyas basas tienen forma de jarras con macollas y asas en forma de dragón.
La peana lleva el escudo de la hermandad, el mercedario y el símbolo de los Siete Dolores marianos. Las jarras y los faroles de entrevarales son realizados entre los años 1980-85, posteriormente restaurados en 1997. La candelería contiene 98 piezas,
En la peana del paso aparece una miniatura en plata de ley que representa a Nuestra Señora de Escardiel, patrona del pueblo sevillano de Castilblanco de los Arroyos de 1977 donada a la hermandad por el que fue hermano Mayor de la hermandad de gloria de esa advocación mariana y hermano de Jesús Despojado, don José Manuel León Gómez. En el frontal del paso aparece un templete de plata que representa al arco del Postigo del Aceite con una reproducción de la Pura y Limpia fechado en 1994, donado por María del Valle Vicedo Mensaque. También aparece en el mismo el escudo papal de S.S. Juan Pablo II.
La Virgen tiene varias sayas de salida, una con bordados sobre terciopelo burdeos de 1993, otra sobre terciopelo azul de 2007 y otra sobre tisú blanco, de 2012. El llamador, que muestra un ángel sosteniendo el escudo de la hermandad. Además, la Virgen posee una magnífica toca de sobremanto, estrenada en 2004.


Imágenes Misterio:


Imágenes Palio:


Hermanamiento: Ninguno.


Historia: Esta Hermandad cuenta con una monografía de los historiadores Carlos José Romero Mensaque, Rafael Aranda Barrionuevo y Jesús Luengo Mena que ha venido a aclarar muchos puntos oscuros de su historia. Tiene un antecedente en la iniciativa frustrada de fundar una Cofradía llevada a cabo por unos fieles en la capilla del Rosario de la calle Dos de Mayo figurando entre sus promotores el capellán don Francisco Terrones, pieza clave en los años iniciales. La Hermandad de Jesús Despojado se funda como tal en la parroquia de San Marcos y sus primeras Reglas son aprobadas el 2 de abril del año 1938 residiendo en sus primeros años en la capilla de los Servitas, anexa a dicha parroquia. En sus orígenes está la iniciativa de un grupo de fieles a cuyo frente estaba don José Laborde, fundador histórico de la Hermandad, que comenzaron dando culto a unas imágenes que ya estaban el parroquia de San Marcos y que fueron destruidas por el incendio que sufrió la misma en los sucesos del 18 de julio de 1936. Estas primitivas imágenes eran un Cristo atribuido a Hita del Castillo con iconografía de un Sagrado Corazón y una Dolorosa anónima.

Ante esa adversidad los hermanos encargan nuevas imágenes al imaginero Antonio Perea Sánchez que les entrega la imagen de Jesús en el momento del Expolio (Despojado de sus Vestiduras) fechada en 1939 y que dos años atrás ya había entregado a la Hermandad la imagen de una Virgen de los Dolores (bendecida el 12 de diciembre de 1936) y que fue sustituida en 1961 por otra Virgen del imaginero Antonio Eslava Rubio, encargada por el cofrade y reorganizador de la Hermandad don Antonio Fernández Rodríguez que es la que actualmente procesiona bajo palio.

La primera salida procesional de la Hermandad se produce desde la iglesia de Los Terceros debido a que la capilla servita de San Marcos donde residía no permitía la salida del paso por su estrechura. Fue el domingo de Ramos de 1941 sacando sólo un paso con el Cristo Despojado y cuatro figuras que representaban a un soldado romano y tres sayones judíos, uno que le ofrecía vino con miel, otro que le desnudaba y otro en actitud de abrir un hoyo para la Cruz, obras de José Sanjuán. Al año siguiente la Hermandad sale el Lunes Santo y por un comportamiento desordenado que causan algunos nazarenos es denunciada la misma ante la Vicaría que suspende a su Junta de Gobierno ordenando la formación de una Junta Gestora que como no llegó a tomar posesión hizo que la Hermandad cayese en decadencia y casi se extinguió. Siguiendo el relato que el historiador Carlos José Romero Mensaque hace de este asunto parece ser que fue el sacerdote don José Sebastián y Bandarán quien, como delegado que al parecer hacía del cardenal Segura para fiscalizar el desarrollo de las Cofradías, sorprendió a un diputado de la Cofradía con otros hermanos bebiendo en una taberna. Indignado y con malos modos insto al Hermano Mayor a que identificara al nazareno en cuestión al que habían desprendido de su capa. El Hermano Mayor, don José Laborde Foyo, se negó a denunciar al presunto hermano infractor del que además tenía buenas referencias y la Autoridad Eclesiástica destituyó a la Junta de Gobierno nombrando a una Gestora que no llegó a ejercer como tal. El Hermano Mayor, dolido por la injusticia cometida y la severidad de la sanción se fue desentendiendo de la Hermandad que terminó con sus imágenes sin culto como meros enseres en la iglesia de San Hermenegildo. Hemos de añadir que en esta época era frecuente tal comportamiento y podríamos citar varias Cofradías con ejemplos similares. De ahí el calificar de injusticia tal decisión ya que a otras de más renombre la autoridad eclesiástica se conformaba con aplicarles una multa o apercibimiento.

Con sus imágenes retiradas del culto, primero en la capilla servita y posteriormente depositadas como meros enseres en la cerrada iglesia de San Hermenegildo y sus enseres o bien dispersos y malvendidos, sin Junta de gobierno ni apenas hermanos, la Hermandad se podía dar por extiguida, no canónicamente pero sí en la práctica.

Tras un intento fallido de reorganización en 1955, las imágenes son recibidas en la parroquia de San Julián por el párroco don Domingo Márquez García que acepta recibirlas. Allí, en el vecino templo de San Julián la Hermandad se reorganiza gracias a los desvelos y devoción de don Antonio Fernández Rodríguez el cual encarga la nueva imagen de la Virgen de los Dolores y Misericordia que se bendice el 2 de septiembre de 1962 siendo sus padrinos don Antonio Fernández y su madre. En estos primeros momentos es acompañado por Manuel Ortiz Gómez, que había intentado sin éxito una primera reorganización, y otros cofrades. Se reanudan los cultos a los Titulares y la vida de la Hermandad se reaviva aunque su existencia no esté reconocida de manera formal.

En el año 1971 se traslada la Hermandad a la parroquia de San Bartolomé, en pleno barrio de antigua judería sevillana y ya en el año 1972, el 20 de mayo, la Vicaría le devuelve las Reglas quedando así canónicamente restaurada y como paso previo a la salida procesional, permiso que se les da en 1974 "ad experimentum" para el año siguiente.

No fue pues hasta el año 1975 en que reanuda su salida procesional, esta vez desde la parroquia de San Bartolomé en un Sábado Santo y con un solo paso: Jesús Despojado acompañado por los primitivos sayones más un centurión romano obra de Luis Álvarez Duarte, un romano obra de Emilio Pizarro y un sayón negro de Castillo Lastrucci, que era propiedad de la Hermandad de la Esperanza de Triana y hoy devuelto a la misma. Pero sucedió que, al poco de salir, una aguacero les obligó a volver a San Bartolomé, circunstancia que se repitió al año siguiente, refugiándose en el templo del Salvador y regresando después a su templo no siendo hasta el año 1977 en que logra completar su salida procesional, también en Sábado Santo. Ese año estrenó un sayón que hace ademán de abrir un hoyo en el suelo para alzar la Cruz, obra de José Pérez y Adolfo Castillo. También en el año 1977 concluyó su periodo de fase "experimental" de su Reglas consiguiendo que la Autoridad eclesiástica competente decretará su incorporación al Domingo de Ramos a partir del año siguiente, como así sucedió.

Ya pues en el año 1978 sale el Domingo de Ramos, tal como lo hace en la actualidad aprobándose con carácter definitivo sus Reglas el 25 de septiembre y finalizando el periodo de Comisión Gestora que hasta entonces había regido el gobierno de la Hermandad. Año importante para la Hermandad es el de 1979, año en que por vez primera sale el paso de palio, se elige la primera Junta de Gobierno (hasta ahora era una Comisión Gestora) y el paso de Cristo sale por vez primera con una cuadrilla de hermanos costaleros.

En el año 1981 la Virgen sale acompañada por el San Juan Evangelista encargado al imaginero Juan Ventura, que lo talló para sustituir a otro anterior de Eslava. Esta Hermandad es la única que coloca a San Juan a la derecha de la Virgen. Ese mismo año sale por vez primera la Agrupación Musical "Jesús Despojado" tras el paso de misterio. Al año siguiente la Hermandad sale por última vez de San Bartolomé y entra en su actual capilla de los Dolores de la plaza de Molviedro.

A partir de su nueva residencia en Molviedro la hermandad entra en una nueva fase de crecimiento y consolidación. Aborda en primer lugar obras de acondicionamiento en su nueva capilla, que es reinaugurada por don José Ruiz Mantero, párroco del Sagrario, el 23 de mayo de 1982. No obstante tiene que seguir afrontando dificultades importantes: en 1984 le es embargado el paso de Cristo por retraso en el pago de obras realizadas en la capilla y en el bienio 1990-91 la Hermandad tiene cerrada la capilla por peligro de ruina debiendo salir la Cofradía de la parroquia de San Gil cuyo párroco amablemente la acogió y teniendo las imágenes el resto del año en la residencia Tartessos, situada en la misma plaza. También f ue objeto del robo de un relicario con reliquias del padre Claret en el año 1993. La hermandad ha celebrado momentos gozosos, como fue la aprobación de nuevas Reglas (1987) o el Aniversario de las Bodas de Oro fundacionales de la Hermandad en 1988, llevando la imagen de Jesús Despojado a la parroquia de San Marcos y celebrando solemnes cultos. En el año 1992 la Hermandad aprueba en Cabildo general extraordinario la salida de hermanas nazarenas y en 1995 se otorga escritura de propiedad de la capilla y casa anexa a la Hermandad por parte de sus propietarios, los Misioneros Claretianos pasando la Hermandad a ser propietaria de la misma. Eso supuso un esfuerzo importante para la Hermandad y especialmente para su Junta de Gobierno presidida por Manolo Vicedo Durán que se vio obligada a pedir un crédito hipotecario por un elevado importe.

En el año 1998 ha estrenado todo el conjunto de figuras secundarias del paso de Cristo debidos a la gubia del imaginero Ramos Corona, figuras que fueron objeto de unas críticas desmesuradas por parte del responsable arzobispal de arte y patrimonio haciendo vivir también a la Hermandad momentos delicados. El mismo imaginero propuso a la Hermandad completar el misterio con dos nuevas figuras secundarias (una sayón y una romano), proyecto que se dio a conocer a los hermanos en Cabildo celebrado el 19 de febrero de 2002 aprobándose de momento la incorporación de un sayón con un martillo en actitud de clavar el INRI sobre la Cruz. Esa nueva figura se estrenó el 24 de marzo de 2002, Domingo de Ramos. También en el año 2002 se comenzó la nueva etapa del Boletín de la Hermandad, ahora convertido en revista formativa de periodicidad semestral pasando a ser dirigida por el hermano Carlos José Romero Mensaque.

El año 2002 don Antonio Fernández Rodríguez Fernández falleció, llevando ese año el palio luto en señal de duelo. A lo largo del año 2003 se celebró, con diversos actos, el XXV Aniversario de la cuadrilla de hermanos costaleros y ese mismo año vio la luz un libro con la Historia y Patrimonio de la Hermandad. El Domingo de Ramos de ese año la Cofradía, al igual que todas las de ese día excepto La Paz, no pudo realizar su estación de penitencia debido a la lluvia siendo la primera vez en su historia en que se quedó sin salir a la calle. En el año 2004 cumplió 25 años la cuadrilla del paso de palio, celebrándose diversos actos y editándose un cartel conmemorativo, al igual que se hizo con la cuadrilla del paso de misterio.

El cuatro de febrero de 2007 se colocaron dos azulejos en la fachada de la capilla representando a nuestros sagrados Titulares como primer acto de los programados para conmemorar los 25 años de residencia de la hermandad en la capilla y el sábado, tres de marzo del mismo años, se celebró la XI Exaltación del Domingo de Ramos, pregonada por el periodista y poeta Antonio Bustos Rodríguez. Un hito importante para la hermandad fue la exposición, del dos al nueve de marzo, en el Salón Apeadero del Ayuntamiento, de las nuevas bambalinas exteriores, obra de José Antonio Grande de León y de las bambalinas interiores y techo de palio restaurados por el mismo bordador. El Domingo de Ramos de 2007 María Santísima Virgen de los Dolores y Misericordia estrenó su nuevo palio restaurado y enriquecido. También este año, en los meses de verano, estuvo en nuestra capilla la Adoración Perpetua, por obras en san Onofre.

El viernes 28 de noviembre de 2008 se celebró Cabildo General de Elecciones, saliendo elegido don Miguel Cuevas Pérez, para un segundo mandato.

Ya en el año 2009 se bajó por última vez del coro alto de nuestra capilla el paso del Señor de la que ha sido su ubicación durante años. Tras la Semana Santa fue llevado a la nave almacén que la hermandad ha adquirido para ese fin. En el mes de noviembre visitaron nuestra capilla miembros de la Junta de Gobierno y hermanos de la hermandad del mismo nombre de Salamanca. Una decisión importante fue la tomada en 2010, al decidir la Junta de Gobierno sustituir la Cruz de Mayo por una Velá en honor de la Santísima Virgen, a celebrar el sábado de su besamanos, al finalizar el mismo. El sábado veinticinco de septiembre, a partir de las nueve de la noche y una vez cerrado el besamanos sabatino de la Virgen, tuvo lugar en la Plaza de Molviedro la I Velada de María Santísima de los Dolores y Misericordia. Otro acontecimiento a destacar fue la bendición del columbario "Nuestra Señora del Mayor Dolor", realizada el 2 de noviembre de 2010, festividad de los Fieles Difuntos.

En 2011, la hermandad celebró con una serie de actos el centenario del nacimiento de Antonio Perea Sánchez. Ya en 2012 debemos destacar, por una lado la asistencia a Salamanca de una representación de la hermandad para la bendición de la imagen homónima salmantina, actuando como padrinos de la misma; la exposición de las figuras secundarias del paso de Cristo, obras de Manuel Ramos Corona en la salas de Cajasol y, sobre todo, el estreno del nuevo manto bordado de la Virgen, obra de José Antonio Grande de León, que fue expuesto en el Ayuntamiento de Sevilla, del 19 al 23 de marzo de 2012. Este año la hermandad no salió por causa de la lluvia, por lo que la Virgen, que celebraba el Cincuentenario de su bendición no lo pudo lucir en la calle.

En definitiva, es una hermandad humilde que ha sabido, con trabajo y tesón, ganarse el respeto de la Sevilla cofrade y convertirse en un referente para el Domingo De Ramos.


Hermandad La Paz

Real y Fervorosa Hermandad Sacramental del Señor San Sebastián y Nuestra Señora del Prado y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de la Victoria y María Santísima de la Paz



Sede Canónica: Iglesia de San Sebastián (Calle San Salvador)

Pasos: 2

Hermanos:

Nazarenos: 1200

Túnica: Túnica, capa y antifaz blancos, para el paso de misterio cíngulo rojo y para paso de palio cíngulo azul.

Iconografía: Representa el momento en el que Jesús recibe la Cruz.


Música: En la Cruz de Guía va el escuadrón de caballería formado por un lancero, seis batidores, un timbal, un jinete con banderín y dicesiete músicos. Todos ellos vestidos con uniforme de gran gala. Tras el paso de misterio la Agrupación Musical Nuestra Señora de la Encarnación y tras el palio la Banda de Música Santa Ana de Dos Hermanas.


Pasos: Nuestro Padre Jesús de la Victoria, obra de Antonio Illanes Rodríguez, fue tallado en madera policromada de ciprés en 1940. El Señor, de 1,81 metros de altura, es de talla completa, con brazos articulados de madera de pino.
En 2002 la Imagen de Nuestro padre Jesús de la Victoria fue restaurada por el profesor Juan Manuel Miñarro López.

A Jesús lo acompañan cuatro figuras, obras realizadas igualmente por Antonio Illanes entre 1941 y 1943: un soldado romano, un sumo sacerdote y dos sayones. Este momento de la Pasión de Cristo se sitúa sobre un paso barroco con seis candelabros de guardabrisas en las esquinas y en el centro de los costeros, obra de Antonio Martín y de Antonio Vega, según proyecto de Iserna (1947). El canasto, los respiraderos y los candelabros de guardabrisa han sido dorados por Herrera y Feria y restaurado en 2008 por el taller Manuel Verdugo. Las cartelas son de Gavira (1957) y los cuatro ángeles de las esquinas de Buiza (1954).
El paso de misterio, suele llevar claveles rojo sangre y en algunas ocasiones rosas rojas en la jarras a juego con los faldones de terciopelo granate.


María Santísima de la Paz es obra de Antonio Illanes Rodríguez y fue tallada en 1939. La Virgen, de 1,63 metros de altura, está tallada en madera de pino el busto y en caoba el candelero, con brazos articulados de madera de pino.
Fue reencarnada por Sebastián Santos, tuvo que ser intervenida en 1979 por el Profesor Arquillo tras los daños que se le produjeron en la encarnadura como consecuencia del incendio fortuito que se produjo en el Altar de Quinario. Finalmente en el 2002 la Imagen fue restaurada por el profesor Juan Manuel Miñarro López.

El paso de palio de María Santísima de la Paz, de estilo gótico florido, consta de 12 varales, candelabros de cola y respiraderos labrados, todo ello ejecutado en metal plateado. En el frontal del paso destaca el templete en plata y marfil, replica de la Virgen del Prado, que fue donado por los hermanos costaleros. La corona de María Santísima de la Paz, está realizada en plata en (1949). El palio es de maya sobre dibujos. El manto de salida de María Santísima de la Paz es de color blanco sin bordado alguno. A juego con el manto, de mismo color y material, son los faldones que portan en sus esquinas sendos broches bordados en plata.
Las flores, siempre en tonos blancos. Las más usuales son los claveles y las rosas blancas.


Imágenes Misterio:


Imágenes Palio:


Hermanamiento: Hermandad El Cerro del Águila. (11 de Septiembre 2016 la virgen de los dolores visitará la parroquia).



Historia: Nos situamos en la Sevilla de 1939. La Guerra Civil española ha terminado el 1 de Abril. Ese año la Semana Santa se celebra con todo su esplendor ya que a Sevilla hacía tiempo que había llegado la paz y la ciudad era considerada como retaguardia. 

En Sevilla, en la primavera del 39 se vivía intensamente -el año de la Victoria-. Durante el mes de abril, el Jefe del Estado, Francisco Franco visitaba nuestra ciudad siendo aclamado por la multitud. Se celebraba en la Avenida de la Palmera el -Desfile de la Victoria-, y la Virgen de los Reyes el 16 de abril, y el Gran Poder el 2 de mayo salen en procesión para dar gracias por el fin de la guerra. 

En la primavera del 39, toma posesión como Arzobispo de Sevilla el Cardenal Pedro Segura, un hombre de recio carácter y temperamento. Rápidamente afirmó sus criterios en lo litúrgico y en lo profano. El Gobierno de Franco halló en él un aliado perfecto para que a través de la piedad popular reconvirtiera la Sevilla marxista de 1936 en la Sevilla cristiana de la Postguerra. 

En este ambiente de euforia por la llegada de la paz y de énfasis religioso se funda la Hermandad de la Paz. 

Los fundadores de la Hermandad de la Paz, eran ante todo -capillitas- y cofrades sevillanos. 

El inicio se gestó en el Parque Farmacéutico del Ejército, que estaba situado en el Pabellón de Telefónica de la Exposición Iberoamericana del 29, en el Parque de María Luisa. Allí realizaban su Servicio Militar muchos de los que después formaron parte de la cofradía de La Paz. Sin embargo, tres de ellos imaginaron en sus charlas cofrades lo que sería el paso de una cofradía por el Parque. Con esta idea deciden fundar una hermandad para que pasara por este incomparable lugar, y a la vez dar gracias a Dios por la llegada de la paz a España. 

No encuentran muchas dificultades en las instituciones civiles y religiosas, ya que, en primer lugar, se apoyan en el estamento militar principal salvoconducto en la época y posteriormente se benefician de la euforia religiosa que invadía la ciudad. Así, Manuel Robles Machado, Francisco Justo Nieto Pérez y Alfonso Retamero García, deciden ponerse en marcha. Lo primero que hacen es dirigirse al vecino barrio del Porvenir, barrio bien equipado, algo raro en la época, al estilo de -ciudad jardín- de la Sevilla del 29. Era el barrio propicio para cumplir su sueño. 

Los jóvenes no conocían a nadie en el Porvenir, por lo que se dirigen a Blas Palacio propietario de una tienda de ultramarinos en la zona y conocedor de toda la vecindad. Éste, les puso en contacto con Pedro Liaño Hidalgo, industrial aceitunero y prohombre del barrio. Liaño aceptó la idea de los fundadores y se unió con entusiasmo al grupo. 

Durante el mes de abril de 1939 la actividad de los jóvenes fue infatigable. 

Con la idea de la fundación en la mente deciden buscar las imágenes a las que rendir culto. En la Parroquia de San Vicente, existía un Cristo apenas sin culto que estos jóvenes visitaban y en el que veían al futuro Jesús de la Victoria. Idea que posteriormente abandonaron. 

Respecto a la imagen de la Virgen, no tenían nada. 

Por esos días de abril, el Ateneo de Sevilla organizaba en la Calle Rioja una exposición de imagineros andaluces donde jóvenes escultores exponían sus obras. Los jóvenes fundadores visitaron dicha exposición para sondear y conocer posibles autores de sus Titulares, pero entre las imágenes expuestas encontraron una de una Virgen que les maravilló. La visitaron varios días seguidos, ya incluso la llamaban Nuestra Señora de la Aflixión, que era como en principio pretendían llamar a su Virgen, con intención de adquirirla. Entraron en conversación con un joven e incipiente imaginero, Antonio Illanes, que les anunció que la Virgen ya estaba comprometida con una hermandad de Alcalá de Guadaira por 5.000 pesetas y que por tanto no se la podía vender a ellos. Insistieron tanto nuestros protagonistas que al final Illanes aceptó que la Virgen fuera al Porvenir por 2.500 pesetas. 

El 30 de mayo la Hermandad de la Paz celebra la primera Junta de Oficiales. La Junta Organizadora, que jura las Reglas ese día está compuesta por los siguientes señores: Enrique Cuerda Gutiérrez como hermano mayor, Pedro Liaño Hidalgo, Manuel Robles Machado, Francisco Justo Nieto Pérez, Eduardo Cuerda Gutiérrez, José Leyva Jiménez, Eduardo Isern y Llosent, Francisco de Paula Reina Saña, José Rojas, Alfonso Retamero García, Román Otón, Celestino Pérez e Isidro Reyes Montes. 

Al día siguiente, 1 de junio del 39 se recibe oficio del Vicario General donde se le pide a la hermandad que aporte fotografías de los Titulares y los motivos por los que quieren salir el Domingo de Ramos. Este oficio significa que todas las gestiones que realiza la Junta Organizadora siguen van por buen camino. Así pues se decide bendecir la imagen de la Virgen de la Paz. 

El 5 de junio la Virgen de la Paz llega a -Villa Soledad- chalet propiedad de doña Rosa Zambrano situado en la esquina de las calles Porvenir con Progreso donde permanecería hasta su bendición. La familia Zambrano era una verdadera institución en el barrio. Fueron propietarios de la antigua zona de huertas del Porvenir. Desde el primer momento se volcaron con la Hermandad. Doña Rosa fue la primera camarera de la Virgen de la Paz. 

Las cosas marchan. El barrio se está volcando con la idea de tener una hermandad. El 30 de junio ya han ingresado 134 hermanos y hermanas que han aportado 907 pesetas. Hay que destacar que muchos de los ingresos son de mujeres, de hermanas, algo importante teniendo en cuenta la época. 

Días antes de la Bendición de la Virgen, concretamente el 20 de julio, se recibe en la hermandad el oficio que estaban esperando (R.19.882): la confirmación oficial desde Palacio de la creación de la nueva hermandad. Está firmado por el Vicario, D. Jerónimo Armario y entre otras cosas dice que -hemos venido a erigir y erigimos con esta fecha una cofradía de nazarenos con los títulos de –Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de la Victoria y María Santísima de la Paz- en la Iglesia filial de San Sebastián... –

El 25 de julio a las 10.30 horas de la mañana, la Virgen de la Paz es bendecida por D. Francisco del Castillo, Director Espiritual de la hermandad. 

En el Otoño del 39 todo se centra en organizar desde ese momento la primera salida. 

Se celebra el primer Cabildo General de Hermanos. El 14 de octubre, al que asisten 48 hermanos. Manuel Robles informa que la hermandad -hará estación de penitencia siempre que la cofradía se encontrase con los medios indispensables en la armonía de la suntuosidad que requiere nuestra Semana Santa-

Se plantea ya la primera Junta de Oficiales una vez terminada la Organizadora y se acuerda nombrar hermanos mayores honorarios al Arzobispo de Sevilla y al Teniente General de la Región Militar, D. Fidel Dávila. 

El 20 de Diciembre se envía oficio a la hermandad de Los Gitanos solicitando el palio de la Virgen de las Angustias. También se pide varal, candelería y faldones -hasta tanto esta hermandad pueda hacerlo... La devolución de todos estos efectos se efectuará en la tarde del Lunes Santo.- 

El año 1940 empieza con buen pie. El 3 de enero, Palacio aprueba la nueva Junta que empieza a trabajar incansablemente pensando en el Domingo de Ramos, en la primera salida. 

A mediados de enero, la hermandad pide permiso a la Autoridad Eclesiástica para abrir la puerta lateral de la Iglesia de San Sebastián, al ser esta un bien de interés artístico. 

Aún no se sabe si se puede salir. En cualquier caso, a estas alturas del año aún no está bendecido el Cristo de la Victoria, todos saben que lo está tallando Illanes. 

En cualquier caso, el 18 de Enero, se le envía un oficio al Concejal de Festejos del Ayuntamiento de Sevilla comunicándole que van a realizar la -Estación de Penitencia- para que lo tenga en cuenta en su organización. Además le envía el itinerario. 

El 27 de enero se celebra el segundo Cabildo General de hermanos donde se plantean dos problemas urgentes: 

La imprescindible apertura de la puerta lateral. 
La carencia de tela blanca en el mercado para las túnicas. Manuel Robles pide a los hermanos que se hagan con una túnica negra de ruan para salir con ella. Se intentó que así fuera, pero Palacio lo denegó, o se salía con túnicas blancas o no se salía. 

En este cabildo, por primera vez se les expone a los hermanos el proyecto del Misterio. Basándose en una estampa religiosa que desde siempre tenía Manuel Robles se decide que se represente el momento en que Jesús carga con la Cruz que además no era contemplado en nuestra Semana Santa. 

Pensando nada más en la salida llegan los primeros contratiempos. Los Salesianos de Utrera del Colegio de Nuestra Señora del Carmen en una carta dirigida a D. José Sebastián y Bandarán deniegan la cesión de un paso de su propiedad para que sea utilizado por nuestro Titular por temor a que pueda estropearse. Esto ocurre a un mes del Domingo de Ramos. 

Se contrata al Capataz, S. Romero, por 100 pesetas y a su cuadrilla de costaleros por 25 pesetas cada uno. 

Aún sin Cristo, se nombra camarero del mismo a D. José Sebastián y Bandarán, conocido sacerdote sevillano que gozaba de un enorme prestigio entre las hermandades de la ciudad. 

Se acuerda redactar con Antonio Illanes de forma oficial lo que ya se había apalabrado antes, la adquisición del Cristo. Se acuerda un precio de diez mil pesetas. 

Ese mismo día, se solicita a la hermandad de Las Tres Caídas de San Isidoro el manto de terciopelo negro que durante años lució la Virgen de Loreto, para que sea usado por la Virgen de la Paz el Domingo de Ramos. La petición la hizo Doña Luisa Llosent, madre del Teniente Hermano Mayor, D. Eduardo Isern. 

D. José Zambrano Ramos dona una saya de tisú de oro para la Virgen. 

El 8 de marzo se le solicita a la hermandad de los Panaderos insignias para la Estación de Penitencia, prometiendo devolverlo el lunes santo. 

En esos días el Cristo de la Victoria llega al Porvenir procedente del taller de Illanes. Siete hermanos lo portan en hombros en unas andas desde la casa de Illanes al Porvenir. Hasta su bendición también permaneció en la casa de Doña Rosa Zambrano -Villa Soledad-. La Comisión de arte ya lo había revisado en el taller del escultor y así el 7 de marzo se recibe el oficio del Arzobispado donde se da permiso para que el Señor pueda ser bendecido. 

El Domingo de Pasión, a 7 días del Domingo de Ramos, día 10 de marzo de 1940 a las 10,30 horas de la mañana, se bendice la imagen del Señor la Victoria. D. José Sebastián y Bandarán dijo en su panegírico que -no sabían apreciar el valor y el mérito de la Imagen del Cristo de la Victoria, y que sólo la posteridad podría ser la encargada de hacerle justicia-. Fidel Dávila, Capitán General y Hermano Mayor Honorario, preside la ceremonia. 

Llega el Domingo de Ramos de 1940. Primera Salida, 17 de marzo. 

La hermandad sale con casi todo prestado. 

Salen más de 150 nazarenos con túnicas blancas una vez conseguidas las mismas. 

El paso del Cristo lo presta la hermandad de Jesús Nazareno de Alcalá de Guadaira. 

El Cristo sale en solitario en el paso, con la cruz en el suelo, que ha sido donada por el afamado carpintero Manuel Casana. 

Sale con mantolín porque así lo decide una Junta de Oficiales celebrada al efecto el Sábado de Pasión. 

Las parihuelas del paso de Palio lo presta la hermandad de Los Gitanos. 

D. Pedro Liaño facilitó la Corona y la toca cedidos por la hermandad de Jesús de la Humildad de Mairena del Alcor, y como comentamos la Virgen lució manto negro. 

Una vez pasada la Semana Santa la actividad en la hermandad no decae, sino todo lo contrario. Los miembros de la Junta de Gobierno continúan con la actividad.



Hermandad La Sagrada Cena

Antigua, Real, Ilustre y Fervorosa Hermandad Sacramental, Esclavitud de Nuestra Señora de la Encarnación y Cofradía de Nazarenos de la Sagrada Cena, Santísimo Cristo de la Humildad y Paciencia y Nuestra Señora del Subterraneo Reina de Cielos y Tierra



Sede Canónica: Iglesia Exconventual Franciscana de la Orden Tercera de Nuestra Señora de Consolación (Calle Sol 10)
Pasos: 3

Hermanos: 2100

Nazarenos: 650

Túnica: Túnica blanca de cola y antifaz blanco.


Iconografía: Representa a Jesús intuyendo la Eucaristía entre sus apóstoles durante su última cena. El paso de Cristo representa a Jesús pensativo y desnudo.

Música: Banda de Cornetas y Tambores de Las Cigarreras tras el paso de misterio, Escolanía Salesiana María Auxiliadora tras el paso de Cristo y Banda del Maestro Tejera tras el paso de palio.

Pasos: La imagen de Jesús es una talla de cuerpo completo para vestir de 177 cm, en madera policromada, encontrándose de pié y con los brazos abiertos en actitud de bendecir, realizada en 1955 por Sebastián Santos Rojas. Como dato curioso, el Señor carece de la habitual preparación de yeso en la cabeza y en manos, en su lugar lleva una preparación de goma laca previa a la policromía.
Las imágenes de los apóstoles son obra del escultor Luis Ortega Bru (1975-1982), aunque Manuel Hernández León realizó cuerpos nuevos para varios de los apóstoles en 1985.

El paso del Señor de la Sagrada Cena es de madera tallada compuesto de una parihuela, canasto y respiraderos tallados, estilo barroco, pintados y barnizados en color guinda oscuro.
A su alrededor tiene seis medallones representativos con escenas de la Pasión, que datan de 1680.
También lleva en la parte superior de las esquinas, cuatro faroles de madera dorados, con cuatro cristales con el escudo de la Hermandad sellado en los mismos, y tres luces de cera, rematados con una corona grande. Fueron dorados en 2002. En el año 2011 el paso procesionó con los candelabros de guardabrisas de Nuestra Señora de la Encarnación, Titular gloriosa de la cofradía. Ese mismo año también se ampliaron los respiraderos.
En las cuatro esquinas de la parte central lleva cuatro jarras de metal dorado, para portar flores y en la parte inferior cuatro faldones de pana lisos, con cuatro broches bordados en oro que enlaza los mismos.
El llamador es de metal dorado y labrado, con dos costaleros en la parte superior derecha, de rodillas, sosteniendo el Libro de los Siete Sellos, sobre el cual reposa el Divino Cordero.



La imagen del Stmo. Cristo de la Humildad 

y Paciencia es una obra anónima de finales 
del XVI o principios del XVII. 

No es de madera, si no de pasta de papelón y su altura es de 100 cms. 

Se presenta a Cristo desnudo y cubierto por el paño de pureza.
Fue restaurado en 1900 por Andrés Cañadas y en 1996 por Silvia Patricia Martínez García-Otero.

El paso del Santísimo Cristo de la Humildad y Paciencia está compuesto por una parihuela de madera, canasto de embero tallado, color natural, con aplicaciones de metal plateado, en sus cuatro costados,


En las esquinas del Paso, cuatro candelabros de madera tallada, con cuatro faroles y 32 guardabrisas, de metal plateado. Sobre el canasto, se talló en 1992 un sobrecanasto, y a su vez un monte de poliester, de color negro.
Sobre el canasto se completaron pequeños detalles de la talla en 2004, además de ser barnizado y restaurado.
En 1992, se tallan cuatro figuras de Evangelistas para las esquinas del Paso, con aureola plateada y peana. En 1963 se tallaron los respiraderos, e igualmente se realizan 20 cartelas en metal plateado con atributos de la Pasión de Cristo. Rematando el canasto y el sobrecanasto, crestería de madera tallada. Porta, asimismo, cuatro figuras de ángeles pasionistas policromados, y dos jarrones, de metal plateado.


También lleva en su parte inferior faldones de color morado, lisos, y en sus esquinas medallones bordados en hilo de plata.


El llamador de metal plateado labrado, donado por la Hermandad de la Exaltación.


Nuestra Señora del Subterráneo Reina de Cielos es una imagen anónima, difícil de atribuir por sus características morfológicas. 
Tradicionalmente su autoría se ha enmarcado entorno al imaginero Juan de Astorga, (s. XIX), aunque otros expertos piensan que se trata de una imagen de mayor antigüedad.

El paso de Nuestra Señora del Subterráneo Reina de Cielos lo compone una parihuela, doce varales de metal blanco, plateados, cincelados, con basamento cuadrado a cada uno de sus cuatro lados, con figuras de Apóstoles y Santos Varones. En el centro de los mismos una corona pequeña en relieve y rematada la parte superior con unas coronas reales.
Estos varales sostienen el palio, cuyo techo es de terciopelo rojo oscuro, bordado y recamado en oro con hojarascas, y en centro un gran escudo de la Hermandad. Sobrepuesto a este escudo, una imagen de madera policromada con la efigie de la Virgen de los Reyes. A su alrededor cuelgan cuatro bambalinas de terciopelo morado, bordadas y por dentro y por fuera, con cuatro corbatas en sus ángulos. Estas bambalinas fueron restauradas en el año 1994.
Los respiraderos son de metal, cincelados en estilo barroco, formando capillitas en su parte central y laterales con imágenes. En las tres centrales unas imágenes pequeñas, de unos 20 cm. de madera policromada, con las advocaciones de la Purísima, en el centro, la Asunción y Coronación en las de los lados. En las capillitas de los laterales, cinceladas en metal, las imágenes de S. Leandro, S.Isidoro, S. Fernando, S. Basilio, S. Agustín y S. José de Calasanz. En el centro del respiradero delantero se coloca un remate con dos ángeles de metal macizos, plateados, que sostienen el escudo de la Hermandad dorado. Las cuatro esquinas son rematadas por unas figuras de maniguetas, también en metal blanco repujado, de las cuales penden cuatro borlones de metal con flecos en hilo de oro. En la plataforma central del paso lleva una peana de metal blanco, cincelada, con dos semicírculos en las dos esquinas delanteras que sostienen un guardabrisas de cristal con una luz cada una.
También lleva una peana de madera revestida de plata labrada, con caras de ángeles en relieve.
En la parte trasera, sobre la plataforma, a cada lado, un farol de entrevaral, formado por unas basas con águilas imperiales y arcángeles, sosteniendo en escudo de la Hermandad que soportan un farol hexagonal, con tres luces de cera, seis cristales y rematado con una tapadera en forma de corona y plateados en 1990.
Entre los últimos varales traseros, lleva dos faroles a cada lado, de metal blanco cincelado iguales que el anterior, plateado uno de ellos en 1990. En el año 2004, se añadió otro.
Asimismo, el paso lleva ocho jarritas pequeñas para flores en la parte delantera. Igualmente, entre varales, lleva dos jarras grandes, dos medianas y dos pequeñas, plateadas en 1990. En la parte delantera de la plataforma, se colocan ochenta y cuatro candeleros, de alpaca blanca, plateados, realizados de diferentes medidas.
Entre la candelería aparece un relicario de metal blanco labrado en forma de templete, de dos plantas, encontrándose en el centro una pequeña imagen de S. José de Calasanz, en metal dorado, y en la parte superior, una reliquia de este Santo.
El llamador es de metal, con las figuras de dos Seises sosteniendo una corona real.


Imágenes Misterio:


Imágenes Cristo:


Imágenes Palio:


Hermanamiento: Ninguno.


Historia: La actual Hermandad de la Sagrada Cena es fruto de la fusión de tres Hermandades diferentes: la de la Sagrada Cena, la del Cristo Humillado y la de Nuestra Señora del Subterráneo.

Aunque los primeros datos fundacionales de la Sagrada Cena nos remontan al siglo XVI, sus primeras Reglas datan de 1580, estando establecida en la parroquia del Omnium Sanctorum. 

Coetáneamente, en la parroquia de San Nicolás de Bari, se daba culto a Nuestra Señora del Subterráneo, que se convierte en Hermandad en 1587. Precisamente, en 1613, a esta última corporación se le unió la Cofradía del Cristo Humillado que provenía del Hospital de San Lázaro. 

Sin embargo, no es hasta 1621 -cuando esta traslada a la Iglesia de San Basilio-, cuando se unirá, igualmente, a la Hermandad de la Sagrada Cena.

Desde entonces la evolución de la Hermandad pasa por dos períodos diferentes, uno que va desde principios de siglo XVII hasta finales del XVIII, y otro desde 1877 hasta nuestros días. 

Entre ambos, hay un tiempo de inactividad que coincide con la decadencia de la fábrica del convento de San Basilio. El año 1768 marca el comienzo de la decadencia de la Hermandad. 

En 1790 se le aprueban nuevas Reglas sin nazarenos. Las circunstancias azarosas se agravan con el continuo traslado de templo en templo, que daría con las imágenes en San Gil, luego de vuelta a San Basilio, posteriormente al convento de Belén, y luego a la parroquia de San Vicente Mártir.

Con la Desamortización de Mendizábal (1868), la Hermandad perdió casi todos sus enseres, estando al borde de la desaparición. Un poco más tarde, y aún en esta parroquia de San Vicente, un grupo de cofrades solicitaría del Arzobispado la aprobación de nuevas Reglas, lo cual se consigue finalmente en 1876, año en el que se reorganiza la Hermandad, con sede ahora en la parroquia de Omnium Sanctorum, donde se trasladaría en 1880. 

En 1936, al incendiarse la parroquia del Omnium Sanctorum, se ve obligada nuevamente a trasladarse a los Terceros. En 1938, el escultor Antonio Bidón Villar realiza un nuevo apostolado, actualmente en Puente Genil (1983) y deja de salir el Cristo de la Humildad y Paciencia. En los Terceros se mantiene hasta 1958, pasando a la iglesia de la Misericordia. 

En 1973 regresa al Templo de Los Terceros, al haber concedido el Cardenal Bueno Monreal a la Hermandad la administración de la Iglesia de Ntra. Sra. de Consolación (vulgo de los Terceros) y al año siguiente vuelve a salir procesionalmente el Cristo de la Humildad y Paciencia. A partir de ese momento el número de hermanos aumenta considerablemente, se recupera el culto al Santísimo Cristo de la Humildad, y los cultos en honor de sus Titulares pasan a ser de los más lucidos de la ciudad. 

Finalmente, en el año 1995, la Hermandad se fusiona con la de la Esclavitud de Nuestra Señora de la Encarnación, residente asimismo en la misma iglesia de los Terceros.



Hermandad La Hiniesta

Real e Ilustre Hermandad Sacramental de la Inmaculada Concepción y Primitiva, Franciscana y Cisterciense Cofradía de Nazarenos de la Piedad de Nuestra Señora, Santísimo Cristo de la Buena Muerte, Santa María Magdalena y María Santícima de la Hiniesta Dolorosa y Gloriosa Coronada


Sede Canónica: Parroquia de San Julián (Calle 

Pasos: 2

Hermanos: 3400

Nazarenos: 1400

Túnica: En el misterio, túnica de cola blanca con antifaz de raso azul. En el palio, túnica y antifaz de raso azul, capa blanca y cíngulo de seda azul y blanco.

Iconografía: Representa a Jesús Muerto en la Cruz con la imagen de María Magdalena a sus pies.


Música: Banda de Cornetas y Tambores "Amor de Cristo" de San Juan de Aznalfarache abriendo paso a la Cruz de Guía, Agrupación Musical Santa María Magdalena"de Arahal tras el misterio y Sociedad Filarmónica Nuestra Señora del Carmen de Salteras tras el paso de María Santísima de la Hiniesta Dolorosa.


Pasos: Santísimo Cristo de la Buena Muerte (1.938) y Santa María Magdalena (1.944), obras de Antonio Castillo Lastrucci.

El paso sigue modelos estilísticos renacentistas, con un trabajo sobrio, elegante y valiente en su talla, madera de caoba, plata y madera de naranjo. Bordados de los faldones en plata sobre terciopelo burdeos. La orfebrería recoge toda la tradición artística del Renacimiento como puede verse en elementos como las pilastras con decoración "a candelieri", gallones, molduras, etc. Tiene respiraderos tallados, canastilla con cuatro jarras en las esquinas y cuatro ángeles, casetones y cuatro cartelas centrando cada costero. Se ilumina la canastilla por doce guardabrisones. La canastilla se remata por una artística cenefa tallada y calada, y cada cartela se completa por dos expositores a modo de templetes, al frente y en la trasera con las sendos restos de la imagen del Cristo de la Buena Muerte y la Virgen de la Hiniesta Gloriosa, desaparecida en el incendio de 1932. Las cartelas laterales se rematan por sendas jarras. Cada uno de los remates de las cartelas tienen ángeles flanqueando el motivo principal, que en número de ocho, completan el conjunto. El paso se ilumina por cuatro hachones tallados y con apliques de plata. Iconográficamente ofrece un interesante programa hagiográfico y sacramental, con la Eucaristía como protagonista.

El primero de estos programas, queda perfectamente resuelto de modo ascendente en los respiraderos, en las cartelas laterales de la canastilla y en la propia escena del paso con Santa María Magdalena como protagonista, así mismo en los respiraderos encontramos a los santos sevillanos: San Isidoro y San Leandro y a San Hermenegildo y San Fernando, con todos con sus atributos, báculos, palma, grilletes corona y espada.

En las cartelas laterales de la canastilla, dos escenas de la vida de Santa María Magdalena: "Noli me tangere" y el Lavatorio. Ambas escenas, con la propia que se representa en el paso a los pies del Crucificado, muestran distintos momentos antes de la muerte (Lavatorio), en el mismo instante de la muerte (a los pies) y tras la resurrección de Jesucristo (Noli me tangere), en la que está presente María Magdalena. También en la canastilla centrando las cuatro cartelas a los lados de la principal, encontramos los símbolos de las virtudes cardinales: fortaleza, templanza, prudencia y justicia. Por lo que respecta a la iconografía sacramental, todo el paso es un referente de simbología eucarística, destacando los paños de los respiraderos con especies vegetales que se relacionan con el sacramento de la Eucaristía, como pueda ser el trigo y las uvas.

En el respiradero central delantero aparece el cáliz y en el trasero la cruz de la Redención sobre el corazón llameante. La cartela delantera central de la canastilla muestra la Custodia de la Catedral de Sevilla, flanqueada por dos seises y la cartela trasera, la Inmaculada Concepción enmarcada en un motivo arquitectónico propio del Renacimiento.


María Santísima de la Hiniesta Dolorosa (1.937), obra de Antonio Castillo Lastrucci.

El paso sigue los modelos estilísticos del barroco, tanto en bordados como en orfebrería, con profusión decorativa en todos sus elementos, los bordados son de plata sobre terciopelo azul con pasamanería en plata (bambalinas, manto y techo de palio), en oro y sedas de colores sobre malla dorada (toca de sobremanto) y en oro sobre terciopelo burdeos (saya). Por lo que respecta a la orfebrería es toda de plata de ley en los distintos elementos que conforman el paso, salvo dos tandas de candelería que son de alpaca plateada. Las carnes de la imagen de la delantera del palio son de marfil y la imagen de la Gloria del techo de palio en madera policromada. El programa iconográfico gira en torno a elementos mariológicos (letanía lauretana y dogmas marianos) y otros alusivos a la ciudad de Sevilla. Por lo que respecta al primero, vemos reflejo del mismo en piezas de orfebrería como los respiraderos, base y primer tubo del varal, candelería, jarras, donde en distintas zonas aparecen símbolos de de la letanía (estrella, rosa, puerta, pozo, espejo,etc), así como el anagrama de María y cartelas de la heraldica de la Hermandad, como pueden verse en los basamentos de varales, peana y candelería. En lo que respecta al bordado, en el techo de palio cuatro frases alusivas a dogmas de fe y virtudes de la Virgen: Sin pecado concebida, Asumpta a los cielos, La Medianera nuestra y La Madre de Dios. El Gloria representa a la Virgen de la Hiniesta Gloriosa, rodeada de rosas de Pasión.

La vinculación de la Hiniesta con la ciudad de Sevilla y su Excmo. Ayuntamiento aparecen representados en la cartela frontal de los respiraderos, donde está el escudo de la ciudad y en los basamentos de los candelabros de cola, con el tema de los maceros con los escudos de España y Sevilla. También en los basamentos de los varales y candelería vemos el lema de Sevilla NO&DO.



Imágenes Misterio:


Imágenes Palio:


Hermanamiento:


Historia: Cuenta la leyenda que el apóstol Santiago, durante su predicación en España, fundó la Iglesia de Sevilla, nombrando como primer obispo a su discípulo Pío, que alcanzaría la santidad con su martirio. San Pío sería quien construyese, en el año 38, la primera iglesia sevillana, con el título de Santa Jerusalén, en el solar que actualmente ocupa el convento de los capuchinos, a las afueras de la Puerta de Córdoba. San Pío puso en la iglesia una imagen de la Virgen, que sería la segunda en el mundo, tras la del Pilar de Zaragoza. La Virgen sevillana se tituló de la Concepción, y no era otra que la que más tarde se llamaría de la Hiniesta.

Con motivo del saqueo de Sevilla por Gunderico, que fue rey de los vándalos entre el 407 y el 428, la Virgen de la Concepción fue escondida para evitar su profanación en una casa en el interior de las murallas de la ciudad, situada en el solar donde después se alzaría la parroquia de San Julián. Tras la invasión vándala, se construyó en el lugar de la casa un templo, que recuperó el título de Santa Jerusalén, dedicado a la Virgen de la Concepción, que lo presidió desde su altar mayor. Allí permanecería hasta que la invasión musulmana en el año 711 obligó a ocultarla en los montes de Cataluña.

A finales del siglo XIV, el caballero mosén Per de Tous se encontraba cazando en los montes de su tierra cuando su azor quedó paralizado ante las retamas en las que se habían refugiado las perdices que perseguía. Extrañado por el comportamiento del animal, el caballero se apeó de su caballo, miró dentro del matorral y descubrió una imagen de la Virgen con el Niño en brazos con una inscripción a sus pies que, en latín, decía: "Soy de Sevilla, de una capilla junto a la puerta que encamina a Córdoba".

Per de Tous condujo la imagen a Sevilla y la depositó en la iglesia parroquial de San Julián, por ser el templo en aquel entonces más próximo a la puerta abierta en las murallas de la ciudad que conducía a Córdoba. El hecho de haberse encontrado la imagen de la Virgen oculta en unas retamas o hiniestas motivó que se titulase Santa María de la Hiniesta.

Tras en el hallazgo en Cataluña, Per de Tous habilitó un carro adornado con costosos y ricos terciopelos y tirado por dos bueyes para trasladar la imagen, a la que acompañó junto a sus parientes y criados. En el cortijo de Cuartos, a una legua de Sevilla, salieron a recibir a la comitiva el arzobispo y los cabildos eclesiástico y secular, e, incluso, los reyes, Juan I y Leonor de Aragón, que se encontraban en Sevilla. La Virgen fue conducida a la catedral, donde se celebró octava y fiesta. El cabildo catedralicio quiso quedarse con la imagen, pero Per de Tous hizo prevalecer su voluntad de conducirla al lugar que indicaba la inscripción: la parroquia de San Julián, junto a la Puerta de Córdoba. Allí construyó capilla en la cabecera de la nave del Evangelio donde entronizó a la Virgen de la Hiniesta.

Los antiguos cronistas y analistas sevillanos coinciden en señalar el año 1380 como el del inicio del culto de la Virgen de la Hiniesta en la parroquia de San Julián. Desde el primer momento, la imagen queda vinculada a la familia Tous, luego entroncada con los Monsalve, que le construye capilla, sin que esto sea óbice para que otros miembros de la nobleza, como los Enríquez de Ribera, e incluso de la realeza, como el infante Fernando el de Antequera, muestren también su devoción a la Virgen con distintos actos piadosos y donaciones. Muy pronto surge una hermandad de gloria para rendir culto a la Virgen de la Hiniesta con hospital propio en la esquina de las actuales calles Vergara e Hiniesta, junto a la parroquia de San Marcos.


Comienza en la segunda mitad del siglo XVI la vinculación con el Ayuntamiento de Sevilla, que en repetidas ocasiones acudirá en rogativa a la Virgen de la Hiniesta Gloriosa como protectora de la ciudad.

La nueva espiritualidad del catolicismo contrarreformista hace que la hermandad de gloria de la Hiniesta se transforme en cofradía de penitencia en 1565. Años después, en 1587, se verá obligada a abandonar su hospital y trasladarse a capilla propia construida en la parroquia de San Julián. Desde entonces la hermandad permanece en ella, siendo quizá el ejemplo de permanencia en una sede más longevo de todas las cofradías sevillanas.

La Virgen de la Hiniesta se reconoce como patrona y protectora de Sevilla. Por ello, en 1649, el Ayuntamiento instituye un voto perpetuo de acción de gracias por el fin de la epidemia de peste que asoló la ciudad.

Tras un largo proceso de más de treinta años, se construye un retablo mayor en San Julián en el que queda entronizada la Virgen de la Hiniesta Gloriosa en 1671. Desde entonces preside la iglesia.

La epidemia de 1649 provoca el fallecimiento de numerosos hermanos hasta el punto de que la hermandad queda prácticamente sin actividad. En 1667 hay un intento de reorganización que se materializa en unas nuevas reglas, aprobadas en 1671, que priman los cultos a la Virgen de la Hiniesta Gloriosa sobre la estación de penitencia, supeditada a la disponibilidad económica. En la práctica, la hermandad queda reducida a la condición de gloria porque en Semana Santa no se volverá a salir hasta 1881. La publicación en 1688 del Discurso histórico de Nuestra Señora de la Iniesta, de Francisco Lorenzo de Vera y Rosales, se enmarca dentro de las acciones emprendidas para revitalizar la hermandad y el culto de la Virgen.

Durante el siglo XVIII la hermandad se centra en el culto a la Virgen de la Hiniesta Gloriosa, a la que sigue recurriendo el Ayuntamiento cuando la ciudad así lo necesita.

Se afirma que el rey Felipe V otorgó a la hermandad el título de "Real" durante su estancia en Sevilla (1729-1733).

La hermandad deja de tener actividad a mediados del siglo XIX, de forma que es necesaria su reorganización en 1879 en la que se hace prevalecer el carácter penitencial. Entre 1881 y 1895 la cofradía vuelve a salir en Semana Santa con un paso con la escena del Calvario, con la Virgen de la Hiniesta Dolorosa a los pies del Cristo de la Buena Muerte, al que se añade más tarde un primero alegórico del Triunfo de la Santa Cruz.

La hermandad se reorganiza definitivamente en 1905 y vuelve a salir en Semana Santa un año después, haciéndolo ya el Domingo de Ramos, donde continúa. Desaparece el paso alegórico del Triunfo de la Santa Cruz, el Calvario queda reducido a la Magdalena arrodillada a los pies del Cristo de la Buena Muerte y Juan Manuel Rodríguez Ojeda crea el paso de palio de la Virgen de la Hiniesta Dolorosa.

La parroquia de San Julián es incendiada en 1932, quedando destruidas las imágenes titulares de la hermandad, que vivirá un nuevo incendio en San Marcos en 1936. Los años de posguerra son una prueba de superación para una hermandad que tiene que reinventarse de la nada, haciendo nuevas imágenes y reconstruyendo su patrimonio.

En 1959 el papa Juan XXIII concede la coronación canónica de la Virgen de la Hiniesta Gloriosa, celebrada por el cardenal José María Bueno Monreal en la catedral de Sevilla en 1974.

Durante las misiones de 1965, la Virgen de la Hiniesta Dolorosa visita el barrio del Cerro del Águila. Con tal motivo, la Hermandad de la Virgen de los Dolores nombra a la Hiniesta hermana honoraria.

La Hermandad de la Hiniesta se fusiona con la Sacramental de San Julián en 1967.

La hermandad alcanza el siglo XXI en un momento de esplendor, con una extensa nómina de hermanos, un largo cuerpo de nazarenos y acometiendo ambiciosos proyectos como el de la nueva casa hermandad o el paso de plata para la Virgen de la Hiniesta Dolorosa.